Hola, lectora curiosa.
Bienvenida a Café con Marge.
Hay algo que he aprendido escribiendo: la motivación sirve para empezar, pero no necesariamente para terminar.
Yo puedo emocionarme muchísimo con una historia.
Puedo crear escenas donde mis personajes están en un concierto, comiendo comida fusión, mejorando la productividad de un reino, cantando a pleno pulmón para el amor de su vida, etc. Pero una cosa es tener una historia en la cabeza y otra muy diferente sentarse durante semanas a construirla hasta convertirla en un libro.
Eso fue precisamente lo que me propuse, y todo empezó con un libro: El Plan de las 12 Semanas. Y, sinceramente, odié leer ese libro. Literal, le puse 2 estrellas o 3, ni me acuerdo. Pero empecé a aplicar la metodología y quedé: ¡OMG!
En 12 semanas, siguiendo la metodología, logré crear mi primer libro físico: Latino no Hana: La Flor Que Despertó el Sabor del Corazón.
Y no solo eso.
También terminé presentando mi historia en mi club de lectura y participando en mi primera Feria Iberoamericana del Libro aquí en Ottawa, Canadá.
¿Quién hubiera pensado que yo, una ingeniera industrial metida en negocios, terminaría escribiendo una comedia romántica multicultural en 12 semanas?
Para mí, la escritura siempre ha estado ahí desde que era niña. Nunca me consideré escritora, pero siempre he tenido ideas en mi cabeza: escenas, historias, personajes… Incluso he escrito artículos para muchas personas, pero nunca lo veía como: “Ah, soy escritora”.
Ahora, tampoco se trata simplemente de escoger un proyecto y volverte loca intentando terminarlo. El Plan de las 12 Semanas que yo aplico lo adapto a mi vida:
Por ejemplo, yo cuadro mi horario de 9 a.m a 3 p.m, Ya que me encargo del cuidado de mi hijo. Dentro de este horario tengo una lista de actividades que necesito realizar para avanzar hacia mi meta.
Y no siempre sale perfecto.
Soy mamá. Trabajo como freelance algunas veces mientras busco ingresos estables. Tengo otros proyectos. Estudio bastante. Leo libros. Hay días en los que escribo muchísimo y otros en los que, literalmente, me siento a no hacer nada. Pero tener una metodología es lo que me ayuda a seguir avanzando hasta cumplir la meta.
Constancia no significa hacerlo perfecto todas las semanas. También significa aprender a volver cuando te saliste del camino.
Tengo miles de historias que quiero terminar, pero todo requiere tiempo y constancia. Sin embargo, te puedo decir algo: si no sabes hacia dónde vas, nunca vas a llegar.
Y ahí es donde está empezando a tomar forma la idea que te mencioné en mi correo anterior. No estoy pensando en crear otra escuela donde tengas que conectarte todas las semanas a escucharme dar una clase durante una hora.
Quiero algo diferente. Un espacio donde cada una tenga su propio proyecto y sus propias 12 semanas.
Donde podamos compartir qué estamos construyendo, mostrar nuestros avances, hablar de lo que no funcionó y ayudarnos a mantener el compromiso cuando llegue esa semana en la que queramos mandar todo al carajo. Y yo también estaría haciendo el proceso.
Compartiría cómo avanzo con mis libros, lo que voy aprendiendo sobre escritura y negocios, las herramientas que pruebo, cómo utilizo la tecnología y la IA, mis errores y todas esas cosas que voy descubriendo mientras intento construir mis propios proyectos, ser mamá y vivir entre culturas.
Todavía le estoy dando forma.
Aquí algunas presentaciones en mi canal de youtube:
https://www.youtube.com/@margeescribe
Mi objetivo es crear un lugar donde terminemos nuestras historias juntas.
Te seguiré contando.
Con Amor 💖
Margarita Caicedo